Es cierto que la igualdad de género está protegida por diferentes compromisos e instrumentos a nivel internacional, pero lamentablemente siguen existiendo diferencias significativas entre los dos sexos.

Tanto niñas como mujeres con frecuencia son discriminadas en áreas tan vitales como la salud, educación, presencia política o laboralmente, es obvio que estas diferencias de discriminación conllevan  un impacto perjudicial en sus vidas.

  • Según datos de la Unesco,” 16 millones de niñas nunca irán a la escuela y las mujeres representan 2/3 de los 750 millones de adultos que carecen de conocimientos básicos de alfabetización”.
  • Desde un punto de vista global, según datos de la ONU , las mujeres solo ganan 77 céntimos por cada dólar que ganan los hombres.
  • En España las mujeres licenciadas representan el 60% de los licenciados y el 45% del mercado laboral, sin embargo, se estima que tan solo el 10% son en puestos de alta dirección, según datos del informe La mujer directiva en España de PWC.

Según la OMS el equilibrio de género se apoya en el equilibrio de derechos, responsabilidades y oportunidades para todos. Es un pilar primordial para poder hacer un mundo sustentable, pacífico, próspero, sano y que no deje a nadie desatendido. Es un derecho humano predeterminado en el testimonio Mundial de Derechos Humanos.

               

                               

Importancia de ámbitos en los que es vital emplear una perspectiva de género

Son numerosos los ámbitos en los que se puede aplicar la perspectiva de género; trabajo, educación, salud… En términos de salud, la perspectiva de género describe la necesidad de reconocer las diferencias entre sexos para que los resultados y riesgos en salud difieran. Hasta hace poco tiempo la salud pública, en el caso de la mujer, se objetivaba básicamente en la gestación y el parto, pero sabemos que se necesita una perspectiva más amplia.

Diferentes estudios apuntan la importancia del enfoque de género en salud permite visualizar las desigualdades entre mujeres y hombres, y con ello la implementación de intervenciones adaptadas a las necesidades de ambos géneros. Siendo esta una tarea pendiente en nuestra sociedad.

La igualdad de género en la salud es fundamental para brindar una atención equitativa para todos. Esto se debe en parte a la falta de conciencia de los muchos problemas que plantean en la práctica los modelos tradicionales de salud. Un análisis detallado de estos temas ayuda a mostrar la necesidad de impulsar cambios en el campo para lograr un modelo más equitativo para todos.

Así, mientras el género puede indicar diferentes factores de riesgo o la necesidad de otro tratamiento para la misma patología, el género puede determinar diferentes posibilidades de acceso a la salud, la adherencia al tratamiento o el impacto de los determinantes sociales y económicos de la salud.

No debemos pensar la salud sin pensar en el género

Nosotros como enfermeros/as cuidamos personas basándonos en un pensamiento holístico, partiendo de una intervención basada en los modelos biopsicosociales, es necesario que la práctica de la enfermería integre el enfoque de género.

Para esto es imprescindible que se incorpore una visión en conjunto de todos los sanitarios, desde la formación en la universidad, gestión y la administración. Únicamente a nivel asistencial no se logrará incorporar el enfoque de género en todas las intervenciones que realicemos.

Por lo que debemos como sociedad científica apostar por la investigación y la formación con un enfoque de género y hacer énfasis en la necesidad de una buena formación que nos permita aportar nuevas estrategias para abordar el problema.